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En la segunda década del año 2000, América Latina presentó grandes déficits en cuanto a
educación, lo que se evidenció en las bajas tasas de acceso a la educación media. En relación a
esto, una evaluación de impacto de programas educativos focalizados en Ecuador realizada por
Ponce en el año 2010, determinó, que de acuerdo a los resultados investigados la educación en el
Ecuador era deficiente, por cuanto la poca información que estaba disponible relativa a los
resultados de exámenes mostraba que los estudiantes de segundo, sexto y noveno grado, en
promedio, tenían deficiencias en destrezas elementales de matemática y lenguaje, ya que los
resultados de los exámenes en dichas asignaturas, donde 20 era la nota máxima y 13 la mínima,
fueron por debajo de la nota mínima necesaria para aprobar. En contraposición, al modelo
educativo de Japón que se caracteriza por su eficiencia y está estrechamente relacionado con las
características culturales y sociales del país asiático, que mezcla el trabajo en equipo y la
meritocracia. Además de alcanzar muy buenos resultados en pruebas internacionales como
TIMSS o PISA, los expertos destacan la disciplina y la formación de alta calidad que logran sus
estudiantes.
La capacidad de aprendizaje es igual en cualquier parte del mundo, ya sea Ecuador, Perú,
México, Estados Unidos, Inglaterra, África, entre otros, lo que es distinto es el método o forma
de enseñanza. Por ende, los profesores ecuatorianos no sólo deben estudiar cómo hacer las clases,
sino cómo hacerlas más entendibles, porque al final del día lo que realmente importa es el
conocimiento adquirido por el estudiante, y la capacidad de este para aplicarlo en la resolución de
problemas cotidianos. |
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